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  • Sébastien Bangandu

Maricarmen

Con mucho entusiasmo y profundo agradecimiento a Dios por permitirnos trasmitir nuestro mensaje este sábado 10 de abril 2021 llevamos a cabo nuestro quinto taller, por esta ocasión animando la convocatoria con la frase: ‘Podrás pasar la tormenta y llegar seguro a puerto….porque no viajas solo’.


Como lo compartí con anterioridad en este espacio, nuestro taller de escucha surge como una forma de manifestar nuestro apoyo y solidaridad derivado de las dolorosas pérdidas ocasionadas por el covid-19.


Iluminando esta expectativa siempre a la luz del evangelio y bajo el carisma asuncionista, para cada uno de nosotros como laicos asuncionistas ha sido una maravillosa experiencia el salir al encuentro de nuevos rostros y también de los ya conocidos. El compartir esta tormenta nos ha hecho crecer, valorar, desafiar la barrera de la distancia. Por medio de la plataforma zoom hemos logrado reunir entre 15 y 23 personas a lo largo de estos 5 talleres.

Desde el primer taller titulado: “En medio de la tormenta un espacio para escuchar” hemos hecho uso de nuestra iniciativa, audacia, y desprendimiento sin embargo los nervios, la expectativa por cumplir el objetivo nos han acompañado. Sin embargo, la presencia de Dios, así como la intercesión de nuestro Venerable Manuel D’Alzón en cada uno y en cada una de nosotros se ha manifestado desde el primer taller.

Derivado de la respuesta de este primer taller decidimos continuar con este espacio de escucha, brindando a nuestros participantes además de esta escucha atenta y solidaria, el contenido del Kerigma.


Comenzando con la exposición del tema ‘El amor de Dios’ expuesto por Jorge Mejía, seguimos con la exposición de Maru Copado con el tema ‘El pecado’, a continuación, Maricarmen Martínez con el tema ‘La salvación de Jesús’, y este 10 de abril contamos con la exposición de Rafael Martínez con el tema ‘Fe y conversión’.

Primero Dios para este mes de mayo y coincidiendo con nuestro calendario litúrgico en concordancia con nuestra fiesta de Pentecostés, tendremos la exposición de Bollo Maltos con el tema ‘Dones del Espíritu Santo’.


De igual forma colaboramos juntos Ana Luz, Elia, Lolita y Rafa esparza, en un principio, también Juan Manuel y Mary Pineda, quienes en los últimos talleres no han podido asistir debido a su proyecto de pastoral de la salud en casa Dufault.

Pretendemos continuar compartiendo nuestro carisma y trabajando como laicos en este ambiente de solidaridad, armonía y fraternidad, pues cada uno de nosotros aportamos lo mejor que tenemos: nuestra FE.

Maricarmen Martínez Álvarez

Laica asuncionista

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  • Sébastien Bangandu

Sra Maru

Las misiones son una respuesta joven y alegre al mensaje de Cristo que tantas veces nos ha recordado el Papa: "Hoy en día, todavía hay mucha gente que no conoce a Jesucristo, por eso es tan urgente la Misión" (Papa Francisco).

Para dar respuesta a este llamado del papa Francisco, este ano me toco misionar en la parroquia asuncionista Santiago Apóstol de Tlilapan, en el estado de Veracruz. La parroquia cuenta con once capillas. Me dediqué a estar al servicio de la capilla de San Pedro de Boquerón, una capilla sencilla y en construcción, situada en la localidad de Jalapilla.


La comunidad de Boquerón tiene como 19 años que se formó. La mayor parte de sus habitantes se dedican a la construcción y al comercio.

Ha sido una gran experiencia y bendición estar con los hermanos de esta comunidad, el compartir con ellos fue un bello regalo de Dios, pues no solo me abrieron las puertas de su hogar, sino también las de su corazón. Juntos reímos, lloramos, cada experiencia era un encuentro con Cristo mismo.


Día a día nos fuimos conociendo e integrando a las actividades de la semana mayor, al principio había un poco de desconfianza de parte de la comunidad, pero poco a poco todos nos unimos con alegría para vivir la semana mayor. La pascua infantil fue hermosa la alegría de los niños me la llevo tatuada en mi corazón.

En cuanto a la pascua juvenil, hubo poca respuesta de los jóvenes pues la mayoría de ellos trabaja, pero en el visiteo pude charlar con ellos y otros pocos que fueron a las charlas programadas. Al escucharlos, puedo ver la gran necesidad que tienen de Dios. Me alegro ver en sus rostros el rostro de la esperanza que Dios les dio en esos días.

La charla de los adultos fue un éxito pues ellos sí acudieron y fue algo hermoso escucharlos. De igual manera reímos, bailamos y lloramos, pero fueron lágrimas de amor y de reconciliación. La comunidad se fue integrando para las celebraciones de jueves santo, viernes santo y sábado de Gloria, y fue así como compartimos la Fe.

En el visiteo llevamos la comunión a los enfermos. Había también bendición de enfermos, bendición de casa, bendición de la familia, etc. En verdad doy gracias a Dios que haya permitido vivir todo esto.

Vida, fe, esperanza y amor son las palabras que resuenan en mi corazón en esta hermosa misión. En conclusión, los que conforman la comunidad San Pedro de Boquerón son personas sencillas, humildes y de gran corazón. Compartieron sus alimentos, su vida y su amor. Dios se hizo presente ahí y juntos lo vivimos.


Maru Copado

Laica asuncionista



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  • Sébastien Bangandu

Actualizado: 14 abr 2021


Orlando, a.a.

Por su propósito en la formación religiosa, el noviciado es una experiencia de encuentro personal y constante consigo mismo y con Dios a través de la oración, la relación fraterna. Es también la oportunidad de tener mayor conocimiento del espíritu de nuestro fundador, el venerable padre Emmanuel D’alzon y su legado para la congregación, por medio del estudio de sus escritos.


Al vivir esta etapa en un país diferente, con tradiciones, cultura, idioma y expresiones de fe diferentes, es para mí una experiencia con una riqueza inexplicable, en la que pude estar atento a la voz de Cristo.


Meditar y reflexionar acerca de la vida religiosa (en la cual estaba por adentrarme más profundamente con la profesión de los votos religiosos), fue sin duda un camino lleno de aprendizaje en el que me acompañaron mis hermanos novicios, los hermanos de comunidad y particularmente el maestro de novicios quien me dio luces en los encuentros personales que tuvimos semanalmente para poder escuchar la voz de aquel que me llamó.

Fue tan enriquecedor vivir en una comunidad internacional e intercultural, en la cual se me permitió poder vislumbrar un rostro más extenso de nuestra congregación, con diferentes matices y particularidades. Fue el aporte personal que hizo de la diferencia una verdadera riqueza lo que propició un genuino y autentico encuentro fraterno, como ya lo menciona nuestra regla de vida (R.V 1 y 8), haciendo de las dificultades un movimiento unánime donde pude ver la participación activa y animosa de todos, apoyando y sirviendo siempre con vistas al reino.

Para hacer mención de las dificultades, debo decir que, la más grande fue vivir mi noviciado, en el contexto de pandemia, que vino a desestabilizar todas las realidades. Pero siendo optimista, dicha situación me ayudó a permanecer firme en la fe, a tener esperanza y ser un más perseverante.


Pudiendo vivir este tiempo de gracia y llevarlo a buen fin, es para mí motivo de mucha alegría y gratitud el poder volver a mi patria y hacer mi profesión religiosa, con la certeza y esperanza de verme acompañado por mis hermanos de comunidad y en unión espiritual con mis familiares, parientes y amigos.

Orlando Filiberto Rodríguez Mendoza, a.a.


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