• Sébastien Bangandu

Los laicos apoyando en las misiones Asuncionistas


En el año de 1996, la Asunción en México inició con las primeras misiones; religiosos, aspirantes y laicos comenzamos a compartir la experiencia sin imaginar que lo que iniciamos un día, al día de hoy, seguiría vivo y llevándose a cabo por nuevas generaciones de jóvenes misioneros a quienes un día nos tocó misionar.

Fue entonces, en aquel año, que al Padre Miguel Díaz Ayllón – quien ahora vive en Roma en la Casa General – a propósito de su preparación al Diaconado, le fue asignada la zona aledaña al Colegio Militar a la salida de la ciudad de México rumbo a Cuernavaca, Morelos. La zona que acostumbrábamos llamar Valle Verde, ahora Sector Oriente, estaba dividida en supuestas colonias que aún no se encontraban del todo urbanizadas: Valle Verde, Tlaxopan Norte, Dolores Tlali, Magueyera y Tlaxopan II.

Esta zona desde entonces pertenecía a la Parroquia de San Andrés Totoltepec, al igual que la casa de formación asuncionista Casa Manuel; por ello, el Padre Miguel tenía que realizar su diaconado en el territorio parroquial y fue que le asignaron dicho sector, el cual presentaba muchas necesidades en aspectos de formación, catequesis, una capilla para celebraciones, impartición de sacramentos, en fin, tierra fértil para crear la comunidad con aquellas primeras familias que llegaron a habitar la zona.

La primera misión que realizamos en el sector, contó con un grupo muy nutrido de religiosos y religiosas asuncionistas y lo que llamaría entonces laicos amigos de la asunción, que con el tiempo abrazamos el carisma y nos comprometimos como laicos asuncionistas. Pues ese grupito de amigos de la asunción, más otros amigos que habían venido trabajando pastoral con adolescentes en Casa Manuel, más algunos de esos adolescentes y chavos del Sector Oriente, conformamos el primer grupo misionero, emprendiendo así el camino a Veracruz; bello estado donde la Asunción ha trabajado en varias parroquias y sus comunidades no solo haciendo misiones, sino también impartiendo talleres, retiros, y convidando al Encuentro Dalzoniano, que desde entonces tuvimos a bien organizar.

En Veracruz, la primera Parroquia que nos acogió fue la de Omealca, el entonces párroco nos envió a atender las comunidades de Matatenatito, Providencia, Loma Mulato, Río Moreno, Zapote y Toluquilla; a su vez La Magdalena y sus comunidades de Jalapilla y Novillero también contaron con la presencia del Padre Miguel y un pequeño grupo de misioneros.

Laicos adultos y jóvenes, así como el Padre Teodoro Asarta (+) y el Padre Oswaldo García Sánchez, entonces novicio, fuimos construyendo este proyecto misionero que con el tiempo tomó forma, estilo, espíritu de familia y una gran responsabilidad y respeto a las comunidades, lo que nos llevó a estructurar de mejor manera a los equipos, la selección de sus miembros, la preparación previa de todos los misioneros, evaluar siempre el trabajo realizado y establecer un reglamento derivado a partir de nuestras experiencias en las primeras misiones en el sentido de cuidar lo que representábamos como congregación y la figura de misioneros, como agentes de evangelización ante las comunidades.

El trabajo más rico de esos primeros años de misión se centraba en preparar nuestra catequesis acorde a las necesidades de la parroquia, saber que la misión era un momento para captar vocaciones a la vida religiosa, ser evangelizados a la vez que evangelizábamos y construir una comunidad entre nosotros laicos y religiosos, así como con aspirantes que llegaron a ir con nosotros como parte de su proceso en Casa Manuel. En síntesis, Construyendo REINO en nosotros y alrededor nuestro.

Apasionados por el Reino nos encontramos los laicos encabezando las misiones, coordinando los equipos y sobre todo, juntos y de la mano del padre Teo y del padre Oswaldo, acompañando y dando seguimiento a los aspirantes a religiosos. De la Parroquia de Omealca, migramos a Oaxaca a la zona Mixe; misionamos en Ecatepec, y posteriormente, gracias a nuestra siempre recordada Lucy Arrioja (+) hicimos contacto con el Párroco del Naranjal y sus comunidades. Tuvimos la oportunidad de regresar a la zona de Omealca, habiéndose constituido como Parroquia la capilla de Matatenatito, aumentando de nuevo las comunidades a misionar.

Aún hay mucho que contar sobre las misiones, pero cabe mencionar que este trabajo que iniciamos hace tantos años ha rendido y sigue otorgando sus frutos a la Asunción en nuestras amadas tierra Veracruzanas donde ahora los Asuncionistas están establecidos en la Parroquia de Santiago Apóstol, en Tlilapan, donde los laicos juntos y de la mano de nuestros hermanos seguimos CONSTRUYENDO EL REINO. Adveniat Regnum Tum!

Bollo Aurora Maltos, Laica Asuncionista

287 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo