• Sébastien Bangandu

Servicio y aventuras con la comunidad Asuncionista en Tlilapan



Veronika Jaster
Veronika, Jesús Alberto, Francisco, Esmeralda

Después de su voluntariado misionero en la parroquia Santiago Apóstol de Tlilapan-Veracruz,Veronika Jaster, una joven estadounidense nos cuenta su experiencia al servicio del Reino de Dios con los Asuncionistas y agradece esta oportunidad de servir a la juventud.


Me gustaría agradecer sinceramente a la comunidad asuncionista por la oportunidad de servir con la Congregación en México y encontrar el amor de Dios durante mi estancia allí. Pasé dieciocho días en el centro parroquial de los Asuncionistas en Tlilapan, Veracruz. A través del trabajo voluntario y la inmersión cultural, fue una alegría servir, aprender y compartir la vida con todas las personas que conocí.Con el sol fluyendo sobre las montañas onduladas, repartiendo cortinas de calor en el aire todavía frío, el día comenzaba con la oración matutina y la misa en la capilla, seguida de un desayuno compartido. En la tarde, de lunes a viernes, daba clases de inglés al grupo pastoral juvenil, en un salón de la parroquia.


Empezábamos cada clase con un ejercicio oral informal, o con un resumen de lo que habíamos trabajado el día anterior. Con cada nuevo tema, realizamos ejercicios e hicimos un juego de expresión oral para practicar el concepto de una forma más cautivadora. Aprecio la receptividad y las ganas que tenían los alumnos de participar.

Mientras no estaba en clase de inglés, acompañé a los sacerdotes a sus ministerios en los alrededores. En las pocas semanas que estuve allí, asistí a una boda, a dos quince años, a un bautismo, a una unción de los enfermos, a un funeral y a la celebración de la fiesta de la Asunción de María.


A través de todos estos sacramentos y eventos, me quedó claro que Dios está en el centro del amor familiar que florece en la cultura mexicana, ya sea por la alegría o el dolor. Vi el compromiso de su amor en el cuidado incesante de una mujer por su marido enfermo, escuché su guía en el discurso agridulce de un tío a su quinceañera, olí su desgarro en el incienso que elevó las oraciones por un hijo fallecido, saboreé su unidad en un pastel de bodas, y sentí su poder triunfante a través de los estallidos de los fuegos artificiales.

El regalo de las nuevas amistades trascendió las diferencias de costumbres y del idioma, sin disminuir la riqueza de esta diversidad. Fue una alegría encontrar nuevos vecinos a amar y con los que pude compartir aventuras, desde saltar a los ríos hasta escalar montañas, desde visitar la bulliciosa Orizaba hasta explorar la cultura pueblerina en Tlilapan, y desde aprender a bailar cumbia hasta enseñarles el Cotton-Eyed Joe.


Muchas gracias de nuevo a la comunidad Asuncionista por esta oportunidad de voluntariado y por la inmersión cultural. Tendré su misión en mis oraciones y espero que mi experiencia inspire a otros a descubrir y compartir a través de este programa, todo para la gloria de Dios. ¡Saludos!

Veronika Jaster


Para más información sobre el Programa de Voluntarios Asuncionistas, póngase en contacto con tomasz.jaster@assumption.us o llame al +1 (617) 783-0400.


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