San Andrés Totoltepec

Un oído en el pueblo...

Durante el pasado mes de octubre del año 2022, precisamente del 9 al 31, en la parroquia de San Andrés Apóstol, un grupo de personas temerosas, pero con la alegría de Cristo en su corazón, buscando poder colaborar con la misión que el mismo Cristo nos encargó hace casi dos mil años, empezaron a reunirse para realizar una misión intensiva en el territorio parroquial conocido como Prolongación Palma.

Después de algunas sesiones de preparación, el equipo compuesto de Oscar Borja Padilla, Esther Olivares, el padre Sébastien Bangandu, Olga Diaz, Miranda Camacho Iliana Héctor Carillo, Marta Flores Viveros, Claudia López, Giovani, Esperanza Orta, llegó a la conclusión de que era momento de salir a las casas de los vecinos del pueblo.

Primero a escuchar sus necesidades, segundo para llevar una respuesta a esas necesidades y tercero para llevar la respuesta definitiva que es Cristo el amigo de todos. No fue una tarea fácil pero el señor que no se equivoca siempre estaba con nosotros.

No me refiero sólo los misioneros, es decir, el grupo encargado de la organización de la misión, sino también al Padre Sébastien, sacerdote asuncionista que con alegría y diligencia contribuyó a la realización de esta misión.

Una de las primeras preguntas que se hizo el equipo de misión fue: ‘De dónde sacar tantos misioneros? La respuesta se tuvo en el equipo de catequesis que llevaban año y medio trabajando. De ahí surgieron estos misioneros espontáneos tal vez, pero con la seguridad de que estaban seguros de quién hablarían.

Tuvimos dos semanas de preparar dicha misión, primero por el equipo coordinador ayudado y guiado por el padre Sébastien y dos semanas más con los Misioneros de todas las edades salidos de los distintos grupos de catequesis.

Dos temas nos guiaron durante la etapa de preparación: uno sobre la escucha y otro sobre el Kerigma.

 

El primero lo realizó el padre Sébastien, el segundo fue realizado por Olga Díaz. Los dos temas se basaron sobre Evangelii Gaudium. Siguió el recorrido del barrio por el equipo misionero, el en cual se colocaron volantes y carteles para invitar los habitantes del barrio a participar.

Se empezó a misionar, llevando a cabo la alegría del Evangelio a cada uno de las familias visitadas: Primero escuchando sus necesidades, poniendo como prioridad la oración del grupo misionero para que esas necesidades sean escuchadas por el Dios Todopoderoso.

Segundo llevar una respuesta a esas necesidades donde encontramos que la respuesta estaba la vuelta de la esquina, es decir, Dios está siempre presente en el hombre que sufre y que lo necesita. Pero que inundado por el mundo y sus pecados no es capaz de reconocer que su necesidad absoluta es Cristo. Pero para eso estaban los Misioneros que con pocas palabras le decían a los visitados si yo estaba hundido y marginado sin Dios.

La primera salida para el primero visiteo se realizó el domingo 9 de octubre, precedido por el envío misionero. El segundo visiteo tuvo lugar el 16 de octubre. El domingo 23 de octubre se celebró una eucaristía para clausurar la misión. Participaron los misioneros, así como un buen numero de gente del barrio. Después de misa se realizó un convivio en la cual se compartieron alimentos y bebidas. En la parroquia, dicha misión se clausuró con la misa de 10:30.

Fue una misión llena de luces y sombras, pero que gracias a Dios las luces fueron más visibles que la sombras.Tú también puedes salir a flote y disfrutar de la alegría y de la presencia real de Cristo en tu vida.

 

Gracias a ese trabajo un poco improvisado tal vez, pero con la alegría de saber que no íbamos sólo, que estábamos acompañados del Dios por quien se vive, se lograron recoger algunos frutos que según la Escritura son grandes fiestas, porque hay más alegría en el cielo por uno que se vuelve a Dios.

Y en esta misión no fue una, sino más bien dos casas de oración que con la bendición de Dios y la intercesión de María Santísima se llegaron establecer. Llegarán a buen puerto. Sin más por el momento, se despide de este artículo misionero. La gracia de nuestro señor Jesucristo los acompañe hoy, mañana y siempre. Su Hermano en Cristo Jesús,

Geovani Rodríguez Santillán

Servir al Señor con alegría!

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Me recuerdo con alegría el día en que inicié el retiro para catequistas en la Casa Tétela en Cuernavaca-Morelos, en compañía del párroco Joseph Mahamba, Maricarmen Martínez Álvarez, Bollo Aurora Maltos y su esposo Rafa Martínez Guízar, junto con trece hermanos miembros de la parroquia de San Andrés Apóstol.

Cuando me inscribí para este retiro, solo esperaba ansiosa esta fecha ya que desde hace un tiempo atrás ya me había llamado nuestro Señor, para servirle como catequista, pero yo lo realizaba desde mi hogar.

En varias ocasiones el padre Joseph me invitaba a participar en el grupo de la catequesis de la parroquia de San Andrés Apóstol, pero por falta de compromiso mío no lo llevaba a cabo.

El día que me presenté para irme al retiro, decidí ser obediente a que continuara, en adelante, para que, a través de mi servicio de dar la catequesis, mi fe se fortaleciera y cumpliera fielmente el llamado que Dios me ha hecho.

En esos días compartieron el párroco Joseph, Maricarmen, Bollo y Rafa. Dieron varios temas hermosos en donde mi fe se reafirmó y aprendí más acerca de Dios. Agradezco a nuestro Señor todas las bondades que recibimos día a día, simplemente el haber compartido estos momentos con gente tan maravillosa, tan comprometida con el servicio que Dios les a destinado. Por este motivo quiero ser como ellos, al comprometerme y dejarme guiar.

Después del retiro se llevó a cabo siete platicas más cada quince días. Nos reuníamos en la parroquia los viernes por la tarde. Estos momentos eran muy emotivos y nos ayudaron a seguir conociendo a Jesucristo.

 

Los domingos nos reuníamos con un grupo de papas de jóvenes que se están preparando para su primera comunión y confirmación. A través de estas pláticas que se realizan de forma consciente y con responsabilidad, se les quiere transmitir la fe a partir de la meditación del Evangelio.

Estoy agradecida con Dios por darme la oportunidad de servirle a través de este apostolado. De igual manera, quiero agradecer a los sacerdotes de mi comunidad que son unas personas extraordinarias y entregadas al servicio de Dios y del prójimo.

Mi agradecimiento va igual a los coordinadores del grupo de catequista.  De verdad, tengo mucho que aprender de ellos. Su fortaleza en el compromiso con Dios, su sencillez, su sentido de responsabilidad, me han ayudado mucho a seguir adelante.

Queridos hermanos, los exhorto a conocer a Dios a través del Evangelio. Dios nos ama. No estamos solos. Seamos instrumentos para el servicio de Dios. Que Dios los bendiga siempre y que estén muchos años en seguir sirviendo a Dios y a su pueblo en nuestra parroquia de San Andrés Apóstol.

Irma Ramírez, Catequista

Hay una luz dentro de ti!

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La misión de verano del 31 de julio al 7 de agosto de 2022 fue realizada por un grupo de personas guiadas por su fe para compartir su esencia única con los habitantes de la Mohonera y Topiltepec, comunidades situadas en el municipio de Chilapa-Guerrero. El tema de la misión fue ‘Descubrir el tesoro que llevo dentro’.

 

Afortunados, los habitantes de estas comunidades marcaron con su alegria  y esperanza la vida de este grupo de misioneros, los cuales alegres y felices regresaron a casa sabiendo que lograron sus metas con el apoyo de Dios.

 

En esta misión, nuestro principal objetivo era que todos, tanto los misioneros como los habitantes de cada comunidad reconocieran en sí mismos la dignidad que Dios ha concedido a cada ser humano.

 

Hay que recalcar que todo fue logrado gracias a la dedicacion y disposicion de cada misionero, al igual que del padre Joseph Mahamba. Todos se dedicaron, días antes y durante la mision, a preparar, organizar, reflexionar y descubrirse a si mismos antes de ir a compartir con los habitantes de cada comunidad.

 

En esta misión hubo cuatro misioneros por cada barrio en los cuales nos fue posible compartir diversos temas y experiencias con los habitantes de las comunidades.

 

Con cada persona tuvimos diversas experiencias gracias a la notable participación de la gente que por su parte compartía más experiencias con los misioneros: los niños con su imaginación, los jóvenes con sus experiencias y los adultos con sus historias de vida, para compartir en los momentos y espacios previstos.

  

Finalmente, tuvimos que despedirnos, después de esta experiencia maravillosa. Y como ya saben, las despedidas nunca son bonitas y mucho menos cuando se trata de despedirse de una comunidad tan hermosa.

 

Por ello para finalizar esta misión, se realizó un retiro juvenil en el cual nos reunimos más de 140  jóvenes de todos los barrios para orar, reflexionar, bailar, jugar y disfrutar en compañía de todos los presentes. El tema del retiro fue 'Christus vivit', la Exhortación Apostólica Postsinodal del Papa Francisco, dirigida a los jóvenes y a todo el pueblo de Dios.

 

Por su parte, los misioneros se encontraban alegres por todo lo logrado, pero a la vez un poco tristes porque ese era su penúltimo día en tal lugar tan maravillosos que Dios les dio la oportunidad de descubrir en su camino.

Este momento se marca con la generosidad de las personas. De veras Dios es amor. Dios vive en la caridad.

 

Agradesco a Dios, a las comunidades, a cada miembro del equipo misionero, al padre Joseph. Dios bendiga a las comunidades con sus habitantes. Dios nos bendiga a todos!

Miranda Camacho Iliana

 

Experiencias de algunos misioneros

 

Me tocó misionar en la comunidad del Rosario. Para mí fue un reto completamente diferente, pues me tocó ser coordinadora de mi equipo. Cabe mencionar que yo era la más joven del equipo.

 

Sin embargo, me sorprendió cómo los adultos no solo los de mi equipo sino también los de la comunidad me escuchaban y se dirigían a mi para que yo los organizara. Eso hizo que yo adquiriera más confianza en mi y me di cuenta de que soy capaz de hacer todo lo que me proponga con ayuda de Dios.

 

En general la comunidad del Rosario fue muy cálida, cooperativa con los misioneros. Cómo siempre me quedo con el corazón agradecido por esta experiencia tan maravillosa. Mi agradecimiento se extiende a nuestro párroco Joseph Mumbere y a toda la comunidad del Rosario, al padre Antonio Román Bahena y al padre Arturo Cornejo.

Sayra Selina Reyes Morales

 

Mi experiencia en Guerrero fue maravillosa. Me gusta ir a ese lugar donde te esperan con ansia, amor y con los brazos abiertos. De verdad, no tiene precio conocer diferentes personas, diferentes pensamientos, diferentes sufrimientos, alegrías y tristezas. Es algo que me llena más de Dios.

 

Creo que experiencias como esa no se viven a cada rato. La verdad, me vine llena de Dios que está presente en cada uno de las personas que encontré y en mi corazón. Me gustó saber que tienen hambre de conocer a Dios, de saber más. Me dio la impresión de que quieren que se preocupe uno por ellos.

 

Simplemente fue maravilloso haber ido a Guerrero. No hay nada malo que decir. Hay cosas que me quedé con ganas de haber sabido más para haberles podido compartir más. Pero todo fue maravilloso y enriquecedor, de manera que me nutrió mucho. Espiritualmente, aprendí a amar más a Dios y a mis hermanos.

 

Por lo general, la misión iba dirigida más a los jóvenes. Pero los papas respondieron de una manera muy bonita y muy agradable. Así que yo me quedo con eso que finalmente los que educan a los muchachos son los papás, los adultos. Me quedé muy conforme con que los papás hallan ido.

Esther Olivares Olivar

 

Para mí, una misión tiene tres características principales, y que podrían resumir mi experiencia.

 

Servicio: Me siento invitada a trasmitir lo que Dios tan generosamente me ha permitido vivir. Servirle en esta misión fue una experiencia bellísima, donde conocí a otras personas con una realidad diferente a la mía, sin embargo, la fe es lo que nos hace hermanos, me sentí bendecida por poder ser su mensajera.

 

Encuentro: Cada persona que conocí en esta misión me enriqueció de manera extraordinaria, su fe, la forma de ver la vida, sus sufrimientos, sus esperanzas, sus habilidades para crear cosas. El encuentro con otras personas me hace más humana, creo que esto es lo que necesitaba, salir de mi burbuja, de mi zona de confort.

 

Gratitud: Las experiencias vividas con el grupo de misioneros, y con los habitantes de las comunidades que visitamos, me recordaron que Dios está en medio de nosotros, y hace su obra en mí, y a través de mí, o frente a mí. Solo me queda decir gracias Dios por esta oportunidad.

Graciela Bernal Cortés

 

Mi experiencia en esta misión, fue una de las mejores experiencias de mi vida. Nuevamente me tocó en la misma comunidad "La Mohonera" y en verdad, aprendí muchísimo de los niños, de los jóvenes y de los adultos. Aprendí a afrontar mis miedos, y gracias a ellos todo fue más fácil. Estoy completamente agradecida con esa comunidad que nos recibió y nos trató de la mejor manera.

Barrientos Copado Evelyn

 

La comunidad donde participó en la misión fue en el barrio de Dulce Nombre en Topiltepec-Guerrero. Es una comunidad donde un gran número de varones emigran a los Estados Unidos. Hombres y mujeres se casan a una edad muy temprana. El nivel económico es bajo.

 

La mayoría de personas tienen gran apertura en lo relacionado a la fe. La presencia de los misioneros es muy valorada por la comunidad, en espacial las familias donde hay enfermos. Hay una gran necesidad de ser escuchados y tomados en cuenta.

 

Aunque no conozcan mucho de la Palabra de Dios, acudan de forma personal o en familias a hacer oración ante el Santísimo. 100 personas que viven la fraternidad, se conocen, conviven, trabajan de forma comunitaria, y a pesar de tener pocos recursos son muy generosos.

 

Creo que misionar nos ayuda a preparar meta para el conocimiento de uno mismo y a valorarnos como hijos de Dios. Pero aprendí que Dios vive en los más sencillos, ahí podemos ver y escuchar a Dios.

Oscar Borja Padilla.

Vivir la fe con alegría!

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El día 13 de noviembre, día en que los Agustinos de la Asunción celebran a los Búlgaros Mártires, en la parroquia de San Andrés Totoltepec, recibimos el gran anuncio, la buena nueva de nuestra salvación, de parte del grupo de Payasos Eucarísticos Misioneros, en un retiro que tenía como tema: "Vivir la fe con alegría", de las 11:00 de la mañana a las 8:00 de la noche. ¡Pero fue de una forma única! Todos fuimos cómo niños, reímos, cantamos, y lloramos al ir abriendo nuestro corazón a nuestro señor Jesucristo.

En efecto, el grupo de Payasos Eucarísticos Misioneros está conformado de una familia completa, papá, mamá, hijos, y su nietecito y llevan ya 11años evangelizando con alegría. Todos con su misión tan clara, "mostrarnos el rostro misericordioso de Dios" por medio de su testimonio y alegría.

El propósito del retiro fue el de animar y reactivar la vida pastoral de la parroquia con el show de los payasos eucarísticos misioneros. Hubo como 100 personas que acudieron a dicho retiro y disfrutaron de las dinámicas que se llevaron a cabo. Primero nos mostraron el amor de DIOS por medio de una historia realizada con marionetas. Poco a poco, nos fueron llevando a reflexionar sobre nuestra propia vida.

 

Luego nos compartieron su testimonio de vida, de cómo ellos como familia decidieron vivir sin la presencia de Dios y no fue la mejor decisión, hasta que nuevamente por medio del arrepentimiento regresaron a la casa del padre. Primero lo hicieron mamá y papá, y los hijos siguieron su ejemplo.

Finalmente, por medio de la última dinámica tuvimos la oportunidad de vernos como en un espejo ´por medio de una caja de regalo, en cuantos errores caemos al evangelizar, por ejemplo, el protagonismo, el querer apropiarse de los ministerios, el pretender ser Dios, y al final rompimos con todo eso que no nos deja acerarnos a Él.

La caja quedo simple, sencilla y allí dentro estaba Jesús Eucaristía. Esta dinámica me encantó porque nos dice que, dentro de un corazón sencillo, humilde y sin tanto adorno, allí esta Dios. Verdaderamente fue una muy bella experiencia.

Mi experiencia personal, me indicó la hermosa forma de evangelizar con alegría y testimonio. Cada momento fue único y especial, nada improvisado. Se pudo sentir el compromiso, el amor y la oración que esta familia tiene para llevarnos el mensaje evangélico.

Mi compromiso como hija de Dios y bautizada, es no desfallecer y siempre perseverar, para que algún día toda mi familia, pueda dar tan hermoso testimonio, orar a tiempo y destiempo, y siempre ser el rostro de Jesús por donde quiera que vaya.

No me queda más que agradecer a Dios, por mostrarme que la alegría reside en uno mismo, y que solo debemos estar dispuestos a abrir nuestro corazón. Gracias a nuestros sacerdotes Agustinos de la Asunción por abrir estos espacios que dejan una gran riqueza.

                                                  Maru Copado, Laica Asuncionista

 

Les dejo aquí algunas impresiones de unos participantes:

"Me llevo una bonita experiencia del retiro, nunca había vivido un retiro con payasos eucarísticos, y la verdad fue algo muy padre, muy dinámico y reflexivo. Me lleno de mucha alegría al saber que eran una familia, gracias a ellos pude tener la esperanza de que con ayuda de Dios toda mi familia pueda estar unida a la iglesia" (Evelyn Barrientos Copado, Joven misionera).

"Agradecemos a los Payasos eucarísticos. Felicitaciones por su compromiso misionero y colaboración para que las familias cristianas vivan su fe con alegría. Personalmente me motivó a ser evangelizador y motivar la comunidad. Mil bendiciones a todo el equipo!" (Padre Joseph Mahamba, a.a., párroco de San Andrés).

"El retiro de los payasos eucarísticos misioneros, me enseñan una nueva forma de evangelizar, que no tiene por qué ser aburrido, sino animar a todas las familias de una manera atractiva, diferente, dando gloria a Dios con alegría y Amor. Acercar a los niños a Dios bajo la mirada de Jesús eucaristía y mamita María. La experiencia que me deja es seguir renovándome con gran alegría para seguir anunciando el Reino de Dios" (Obdilia Tapia Martinez).

"Vivir la alegría de Dios es un regalo maravilloso que tenemos que agradecer. Ya que la alegría es la certeza de que Dios está con nosotros. Reír es un abrazo de Dios" (Padre Francisco Huerta Tzintzun, a.a.).

"Creer en Dios que se manifiesta de diferentes maneras y nos invita a seguir siendo como niños, para entrar al Reino de Dios. Que nos regala la pája del pesebre para cambiar nuestro corazon a la compasión. Que Jesús sigue siendo nuestro amigo. El retiro fue nuevamente un encuentro con Jesucristo a seguirlo en nuestro caminar" (Juan Manuel Miranda Gutierez, laico Asuncionista).

"Buena tecnica, para llegar a familias, principalmente jovenes. La adoración con asistencia de niños, sugero sea en lenguaje para niños. Buenas refexiones aterrizadas, solo sugiero iluminarlas con citas bíblicas"(Olga Díaz, miembro del consejo parroquial).

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Aprendiendo a ser misioneros de Jesús

La misión de Semana Santa 2021, tuvo lugar en Tlilapan Ver., a cargo de los sacerdotes Asuncionistas. Somos Fernanda y Esra, jóvenes de la Parroquia de San Andrés Apóstol, Tlalpan. Y fuimos invitados para salir de misión al Estado de Veracruz.

Al ser bautizados entendemos que estamos llamados a ser misioneros y como dice el Papa Francisco: salir a compartir la “Alegría del Evangelio”. Misionar es únicamente: compartir tu tiempo, tu alegría, tu entusiasmo, tus experiencias, es escuchar a los demás, acompañar en oración y muchas veces en silencio. Misionar no es llenar a los demás sino ser llenado por los demás.

El anuncio del Kerygma

La primera actividad que nos encomendaron era salir a misionar casa por casa. Salimos de Tlilapan, acompañados de Mari, una joven del pueblo. Iniciamos con mucho entusiasmo y amor y una actitud respetuosa hacia las creencias de los demás. Recorrimos las calles tocando las puertas para poder hacer oración con las familias, escucharlos e invitarlos a seguir participando en las actividades parroquiales.

Un regalo hermoso fue que la mayoría de personas nos recibían en sus casas y podíamos ver en su rostro esa fe y esperanza en Jesús. Junto con ellos rezamos a Dios y a mamita María por las necesidades de cada uno.

Camino de hermandad- Jueves Santo

Más tarde acompañamos al P. Oswaldo y al aspirante Eduardo al recorrido con el Santísimo por el pueblo de Jalapilla. Este servicio tan hermoso que hacen, los ministros y sacerdotes, comenzó a partir de la pandemia, cuando la gente no podía salir de casa e ir al Santísimo. Los padres decidieron llevar al Santísimo a las calles, con todas las medidas de higiene.

Llevan dos camionetas para abarcar todas las calles y rincones del pueblo. Los ministros van caminando atrás del Santísimo y con agua bendita van rociando todas las casas y familias. Ver la fe de las personas es lo que nos da las fuerzas de seguir. Ver que toda rodilla se dobla y toda cabeza se inclina ante el Señor de Señores.

La Cruz del amor - Viernes Santo

Era un día de luto y el clima también lo hacía presente. Acompañamos al hermano Eduardo a la comunidad de Petlalcala, donde meditamos el viacrucis caminando hacia el cerro, cargando una cruz y a la Virgen Dolorosa. Con mucha devoción la gente asiste, sin importar el clima o el trayecto. Subimos cantando, recordando todo lo que hizo Jesucristo por cada uno de nosotros en la cruz, esa prueba máxima de amor, ese madero que se convirtió en nuestra redención.

Retiro Juvenil - Sábado Santo

El encuentro Juvenil tuvo lugar en Teopancahualco. Y como toda alma juvenil, te contagia la alegría. Todos los jóvenes y sacerdotes tenían una actitud tan bonita que te hace bailar, brincar, jugar y glorificar a Dios. Un momento especial dentro del retiro fue donde el Padre Joseph llevo al Santísimo en medio de todos y era Jesús vivo en medio de nosotros.

Finalmente pudimos acompañar a las celebraciones de fuego nuevo en 3 comunidades, donde el P. Joseph ofició. Cabe resaltar que en cada homilía Dios nos habló de una forma diferente.

En Tlilapan hacen un recorrido con el Cirio Pascual donde recorrimos todas las casas. Dicho recorrido inicia a las 12 a.m. y finaliza alrededor de las 6 a.m., aunque el cansancio es duro, nuevamente la fe de las personas te reconforta.

Como la canción y citando la frase “Grande es el amor de Dios”

Tlilapan es un lugar como ni uno, lleno de grandes personas llenas de fe, lleno de solidaridad y que comparten el amor de Dios en una sonrisa. Es un pueblo pequeño en extensión, pero al recorrerlo te hace ver que es grande en calidad de las personas. Cada una te recibe con un amor diferente ese amor.

Agradecemos a Dios y a los sacerdotes por la invitación y hospitalidad, a los seminaristas por sus experiencias que comparten y la entrega a su vocación, nos sentimos realmente felices se haber sido instrumentos de Dios, reconociendo nuestra pequeñez. Gracias Tlilapan por el caluroso recibimiento y cariño. ¡Nos vemos en las siguientes misiones!

Fernanda y Esra

El padre general a San Andrés Totoltepec

Lunes 24 de febrero del 2020 la comunidad asuncionista Laroque de San Andrés Totoltepec recibió al padre Benoit Grière, de origen francés y superior general de los Agustinos de la Asunción que están a cargo de la parroquia San Andrés Totoltepec, ubicada en la parte sur de la ciudad de México.

 

El padre Benoit estaba acompañado del padre Miguel Díaz Ayllón de origen mexicano y miembro del consejo general. La comunidad está conformada de los padres Joseph Mahamba, Francisco Tzintzun y Sébastien Bangandu.

 

Después de visitar la comunidad de los religiosos, el padre Benoit y Miguel, así como los padres Joseph, Francisco y Sébastien tuvieron un encuentro con el consejo parroquial de San Andrés Totoltepec. Nuestro encuentro fue precedido por la misa vespertina celebrada por el padre Miguel, asistente general.

 

Durante este encuentro, el padre Benoit nos compartió en voz de padre Miguel como su traductor, que los Agustinos de la asunción son una congregación religiosa de derecho pontificio, es decir reconocida por la santa sede en Roma, que fue fundada por el padre Manuel d’Alzon.

 

Son Agustinos porque su fundador quiso retomar la espiritualidad y la regla de vida de San Agustín como base de su vida comunitaria y del trabajo apostólico que desarrollan a favor del advenimiento del Reino de Dios en el mundo; son de la Asunción porque fueron fundados en el colegio de la Asunción en donde el padre d’Alzon, vicario de la diócesis de Nîmes trabajaba como director.

 

Hoy en el mundo son aproximadamente 1000 religiosos y sacerdotes, repartidos en aproximadamente 130 comunidades que trabajan para la extensión del Reino de dios en 31 países de los 5 continentes.

 

La comunidad asuncionista existe para el advenimiento del reino en nosotros y a nuestro alrededor, esta es su principal tarea. Pero no pueden extender el reino si no son capaces de experimentar en sus vidas la posibilidad de encarnarlo.

 

Padre Benoit nos comentó que es necesario que valoremos el espíritu de colaboración entre laicos y religiosos. Se trata de crecer en la conciencia de que somos convocados a un proyecto común, en el que juntos, religiosos, laicos y otros colaboradores construyamos el presente y preparemos el futuro de la Congregación. 

Cada uno con sus roles y responsabilidades diversas, pero todos apasionados por vivir construyendo el gran sueño de nuestro padre Fundador. Nos exhortó también a que sigamos rezando por la intercesión del padre Manuel para que la Iglesia reconozca su santidad.

 

Agradecemos al padre general y al padre Miguel su visita. De veras fue una experiencia vital y hermosa, que nos hace sentir el sano orgullo de pertenecer, como laicos, a esta gran familia.

 

Que el Espíritu de Dios nos ayude a responder a las necesidades de la Iglesia para poder ser hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Virginia García

Catequista y miembro del consejo parroquial

Era forestero y me hospedaste

Por más de cinco décadas la comunidad del pueblo de San Andrés Totoltepec ha acogido a nuestros hermanos peregrinos del estado de Guerrero, específicamente de la diócesis de Chilapa, ellos peregrinan cada año caminando desde sus pueblos hasta la casita del Tepeyac, la Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe.

 

El recorrido que realizan es de algunos cientos de kilómetros que caminan en promedio en una semana, siempre confiados en la misericordia del Señor pues cual mandato evangélico no traen consigo más que lo indispensable para el camino, pero llenos de una Fe que les permite dejar, casa y familia para dar gracias a nuestra Madre del Tepeyac.

 

Cada dos años visitan nuestra comunidad como el último espacio de descanso para llegar al santuario mariano, nuestro pueblo siempre les recibe del modo más digno posible. En esta ocasión poco más de un mes antes de su llegada comenzaron los preparativos, los grupos pastorales se dividieron en diferentes comisiones.

 

Recibir y atender a cerca de 700 peregrinos no es una tarea fácil, pero el que lo podamos hacer en medio de nuestras limitaciones es siempre una muestra del Amor de Dios manifestado en la comunidad de su iglesia.

 

Las pastorales parroquiales y las distintas capillas de nuestra comunidad parroquial fueron las encargadas de preparar la cena para nuestros invitados, la pastoral familiar se encargó de tener suficiente agua caliente para que los peregrinos se pudieran bañar, además de organizar a las distintas familias que generosamente abrieron sus hogares para este mismo fin, Orlando nuestro fiscal y el equipo de liturgia se encargaron de colocar el altar y sonido necesarios para la misa.  

 

Los jóvenes de la parroquia recibieron: agua, fruta, tortas que las familias de pueblo donaron para armar los “lonches” para que nuestros peregrinos tuvieran algo que llevar a su boca el día siguiente. Algunos médicos y enfermeras de nuestro pueblo donaron horas de su servicio para asistir a los hermanos que llegaban enfermos o llagados por lo arduo de su camino. 

 

Podría parecer que es desgastante recibir a nuestros hermanos, por el trabajo que esta acción implica, pero como cristianos lo hacemos porque en ellos vemos el rosto de Cristo y por tanto le ayudamos, servimos y veneramos en la persona de nuestros hermanos, hermanos uso esta palabra  porque esta es una de las enseñanzas de este acontecimiento saber que Dios es nuestro padre y que podemos encontrar hermanos en cualquier lugar que exista la iglesia de Cristo, por eso también la llamamos, la Gran Familia de Dios.

                                                                                                      Angel Benitez

Fiesta patronal San Andrés Totoltepec

San Andrés Totoltepec es un pueblo localizado al sur de la Ciudad de México, que tiene sus orígenes en el siglo XIV d.c. cuando un grupo de tecpanecas se asentaron en un cerro que llamaron Totoltepec (del náhuatl, cerro de aves).

 

Fue en los primeros años de la evangelización del valle del Anáhuac cuando unos frailes dominicos dieron a cada asentamiento existente un santo patrono como intercesor, así para el año 1547 encontramos ya un registro de una capilla dedicada a San Andrés Apóstol en Totoltepec.

 

Fue con la llegada de la evangelización que nuestro pueblo comenzó a celebrar a finales de noviembre al primero de los apóstoles San Andrés, desde entonces el sincretismo de estas cosmovisiones, la católica y la nahua ha generado lo que en el siglo XXI es la fiesta patronal del pueblo de San Andrés Totoltepec. Nuestra feria se desarrolla con muchas y variadas actividades que en este año se desarrollaron entre el 23 de noviembre y el 8 de diciembre.

 

Comenzamos con la celebración de los sacramentos comunitarios: bautismos, confirmaciones, primeras comuniones y matrimonios. El día 24 tuvimos un festival de talentos, en donde varios de los productores y personas que ofrecen servicios en nuestra comunidad pueden tener difusión, al tiempo que se genera un espacio de sana convivencia.

 

Los días posteriores fueron enmarcados por procesiones, tres con la imagen del santo patrono y una con el Santísimo Sacramento, aquí podemos destacar además del signo de iglesia peregrina la manifestación de la comunidad, pues en cada lugar se preparaban para recibirnos y compartían alimentos con nosotros.

 

El 29 de noviembre es el día de mayor participación de la comunidad, la mayor parte del pueblo lleva regalos al templo parroquial, desde hostias y vino de consagrar hasta las grandes portadas que adornan nuestra iglesia en estos días.

 

A partir del 30 de noviembre iniciamos con la verbena popular, pirotecnia, danzas( concheros, arrieros, chinelos, santiagueros), comida y visitantes de distintas partes de México e incluso de otros países. Todo para dar gloria a Dios desde nuestra propia cultura, Fe y tradición.

 

                                                                                                Ángel Benitez

Represenctación  de la pasión de Jesucristo en la parroquia San Andrés Totoltepec

Han pasado más de 15 años ininterrumpidos en que se inició la representación de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo en el Pueblo de San Andrés Totoltepec.

 

El pasado 19 de abril, Viernes Santo, pudimos nuevamente realizarlo y sin duda, nos ha dejado una profunda reflexión. Darnos cuenta de que es una tradición que nos lleva paso a paso a tratar de imaginar lo que Cristo estuvo dispuesto a hacer por nosotros sus hermanos y de manera personal cuestionarnos y preguntarnos como hijos de Dios: ¿Qué hago yo? ¿Cómo estoy viviendo? ¿Qué estoy haciendo por Cristo y por mis semejantes? ¿Estoy a la altura para ser un (a) digno (a) hijo (a) de Dios?

 

No olvidemos que como católicos bautizados, tenemos el deber de conocer nuestras tradiciones para no caer en el error de mezclarlas con actitudes equivocadas y paganas que lejos de acercarnos a lo que en realidad debemos hacer y aprender nos pueden confundir, alejarnos del camino y peor aún, perder el amor y el respeto por quien estuvo dispuesto hasta a dar su vida por nosotros.

 

Durante el trayecto observamos que los fieles caminan junto a nuestro párroco en silencio, se percibe el sentimiento de amor y gratitud hacia nuestro Señor Jesucristo. En la procesión había gente mayor, adultos, jóvenes y niños. Fue hermoso ver a las familias caminando tras la cruz del Señor.

 

Vivimos tiempos de mucha incertidumbre, pero sabemos que si conservamos la relación con nuestro Dios todopoderoso, estaremos en el camino adecuado y seguro para vivir en plenitud. Conservar la representación de la Pasión del Señor, como la tradición más importante, siempre nos hará recordar que Cristo nos ama profundamente; tanto que no dudó en entregarse en vida, cuerpo y sangre.

 

¡Cristo vive y te quiere vivo!

Angélica Pantoja

Fiesta patronal en la Palma

La parroquia de San Andrés Totoltepec atendida por los Agustinos de la Asunción se ubica al sur de la ciudad de México. La capilla de Palma, en construcción desde hace más de quince años, es una de las once capillas que conforman la dicha parroquia.

 

Esta capilla se encuentra en un radio de dos kilómetros de la parroquia y tiene una capacidad de más de doscientas personas. 

 

El pasado 09 de diciembre, la comunidad cristiana de esta capilla celebraba su fiesta patronal en honor a la Virgen María de Guadalupe. En esta ocasión, el Obispo aprovecho bendecir la capilla. La señora Maru Copado Guerrero nos comenta el evento. Escuchémosle:

 

El domingo 9 de diciembre festejamos a nuestra santa patrona, la Santísima Virgen María de Guadalupe. Más de 200 fieles se dieron cita en punto de las 10:00 horas, entre ellos; los diferentes grupos de movimientos que integran la capilla asi como los vecinos cercanos al barrio. En esta fiesta en la comunidad, tuvimos el gran honor de contar con la presencia de Monseñor Andrés Vargas Peña, Obispo Auxiliar del Archidiócesis de México, radicando en la octava vicaria (Xochimilco). 

 

Aprovechamos su presencia para llevar acabo la bendición de la capilla al iniciar la celebración Eucarística, en la cual algunos niños recibieron la primera comunión. Estuvo presente en esta eucaristía, el reverendo padre Joseph Mumbere Mahamba, párroco del lugar.

 

En la homilía el señor Obispo nos exhortó a ser comunidad, vivir una verdadera comunión con Cristo, y ser verdaderos hermanos. Recordó que también tenemos una madre: la Santísima Virgen María de Guadalupe que cuida de cada uno de nosotros y que ella es la madre del verdadero Dios.

 

Al término de la celebración eucarística en el atrio de la capilla se llevó a cabo un convivio organizado por la misma. Con la sencillez y humildad que caracterizan al señor Obispo y nuestro párroco, compartimos los alimentos en la comunidad como signo de amor y ejemplo de unidad. Con eso, la Iglesia se manifestó como familia de las familias. 

 

Maru Copado

Laica Asuncionista

Experiencia apostólica del padre Joseph Mumbere Mahamba, a.a.

Padre Joseph lleva ya dos años como párroco de San Andrés Totoltepec, una parroquia Asuncionista situada en la parte sur de la ciudad de México. A través de estas líneas nos comparte su experiencia llena de fe y de confianza en Dios:

Soy Mumbere Mahamba Joseph a.a, 40 años de edad; 10 años viviendo en Mexico. Actualmente radicado en San Andrès Totoltepec en la comunidad Larocque. El territorio de la Parroquia de san Andrés Totletecpec está conformado por más de sesenta mil habitantes.  Cada domingo acuden a las celebraciones eucarísticas aproximadamente 700 personas sólo en la sede parroquial. Son 16 celebraciones dominicales dentro del territorio parroquial. Mi experiencia pastoral se divide en varios momentos: predicar, escuchar, orar y acompañar.

Con la predicación es recordar el mandato de Jesucristo: proclamar la buena noticia. Que el mensaje del Reino se haga presente. Asimismo, dar esperanza al pueblo de Dios en medio del mundo. También mi tarea de predicar implica una invitación a mi propia conversión.

La escucha. Hoy en día la escucha es muy importante en el ministerio. Con la escucha me renuevo y renuevo mi compromiso ministerial descubriendo la dulce voz de Dios y su amor misericordioso en el encuentro con el otro.

 

Pero este ejercicio de escuchar me requiere presente la mayor parte en la parroquia para servir. Escuchar me ayuda a revivir el mensaje del Evangelio y la alegría de transmitirlo.

La oración. Para predicar y poder escuchar siento esta gran necesidad de la oración, que me fortalece en este ministerio y me ayuda a ser un instrumento de la gracia divina. Orar se vuelve un momento para revitalizar mi vocación.

El acompañamiento. En el acompañar experimento un crecimiento cotidiano con la comunidad. En la predicación, la escucha y la oración acompaño a la parroquia desde mis capacidades y limitaciones para que juntos crezcamos en la fe y la caridad.

 

Más bien, esta tarea de acompañar se manifiesta en impartir los sacramentos y visitar a personas o familias; y también en proponer algún taller o alguna actividad cultural de crecimiento integral en la comunidad.

Agradezco a Dios y a la comunidad por esta experiencia de crecimiento en la fe, el amor, y la esperanza durante estos 2 años de servicio pastoral.

                                                 Padre Joseph Mumbere Mahamba, a.a.