San Andrés Totoltepec

Aprendiendo a ser misioneros de Jesús

La misión de Semana Santa 2021, tuvo lugar en Tlilapan Ver., a cargo de los sacerdotes Asuncionistas. Somos Fernanda y Esra, jóvenes de la Parroquia de San Andrés Apóstol, Tlalpan. Y fuimos invitados para salir de misión al Estado de Veracruz.

Al ser bautizados entendemos que estamos llamados a ser misioneros y como dice el Papa Francisco: salir a compartir la “Alegría del Evangelio”. Misionar es únicamente: compartir tu tiempo, tu alegría, tu entusiasmo, tus experiencias, es escuchar a los demás, acompañar en oración y muchas veces en silencio. Misionar no es llenar a los demás sino ser llenado por los demás.

El anuncio del Kerygma

La primera actividad que nos encomendaron era salir a misionar casa por casa. Salimos de Tlilapan, acompañados de Mari, una joven del pueblo. Iniciamos con mucho entusiasmo y amor y una actitud respetuosa hacia las creencias de los demás. Recorrimos las calles tocando las puertas para poder hacer oración con las familias, escucharlos e invitarlos a seguir participando en las actividades parroquiales.

Un regalo hermoso fue que la mayoría de personas nos recibían en sus casas y podíamos ver en su rostro esa fe y esperanza en Jesús. Junto con ellos rezamos a Dios y a mamita María por las necesidades de cada uno.

Camino de hermandad- Jueves Santo

Más tarde acompañamos al P. Oswaldo y al aspirante Eduardo al recorrido con el Santísimo por el pueblo de Jalapilla. Este servicio tan hermoso que hacen, los ministros y sacerdotes, comenzó a partir de la pandemia, cuando la gente no podía salir de casa e ir al Santísimo. Los padres decidieron llevar al Santísimo a las calles, con todas las medidas de higiene.

Llevan dos camionetas para abarcar todas las calles y rincones del pueblo. Los ministros van caminando atrás del Santísimo y con agua bendita van rociando todas las casas y familias. Ver la fe de las personas es lo que nos da las fuerzas de seguir. Ver que toda rodilla se dobla y toda cabeza se inclina ante el Señor de Señores.

La Cruz del amor - Viernes Santo

Era un día de luto y el clima también lo hacía presente. Acompañamos al hermano Eduardo a la comunidad de Petlalcala, donde meditamos el viacrucis caminando hacia el cerro, cargando una cruz y a la Virgen Dolorosa. Con mucha devoción la gente asiste, sin importar el clima o el trayecto. Subimos cantando, recordando todo lo que hizo Jesucristo por cada uno de nosotros en la cruz, esa prueba máxima de amor, ese madero que se convirtió en nuestra redención.

Retiro Juvenil - Sábado Santo

El encuentro Juvenil tuvo lugar en Teopancahualco. Y como toda alma juvenil, te contagia la alegría. Todos los jóvenes y sacerdotes tenían una actitud tan bonita que te hace bailar, brincar, jugar y glorificar a Dios. Un momento especial dentro del retiro fue donde el Padre Joseph llevo al Santísimo en medio de todos y era Jesús vivo en medio de nosotros.

Finalmente pudimos acompañar a las celebraciones de fuego nuevo en 3 comunidades, donde el P. Joseph ofició. Cabe resaltar que en cada homilía Dios nos habló de una forma diferente.

En Tlilapan hacen un recorrido con el Cirio Pascual donde recorrimos todas las casas. Dicho recorrido inicia a las 12 a.m. y finaliza alrededor de las 6 a.m., aunque el cansancio es duro, nuevamente la fe de las personas te reconforta.

Como la canción y citando la frase “Grande es el amor de Dios”

Tlilapan es un lugar como ni uno, lleno de grandes personas llenas de fe, lleno de solidaridad y que comparten el amor de Dios en una sonrisa. Es un pueblo pequeño en extensión, pero al recorrerlo te hace ver que es grande en calidad de las personas. Cada una te recibe con un amor diferente ese amor.

Agradecemos a Dios y a los sacerdotes por la invitación y hospitalidad, a los seminaristas por sus experiencias que comparten y la entrega a su vocación, nos sentimos realmente felices se haber sido instrumentos de Dios, reconociendo nuestra pequeñez. Gracias Tlilapan por el caluroso recibimiento y cariño. ¡Nos vemos en las siguientes misiones!

Fernanda y Esra

El padre general a San Andrés Totoltepec

Lunes 24 de febrero del 2020 la comunidad asuncionista Laroque de San Andrés Totoltepec recibió al padre Benoit Grière, de origen francés y superior general de los Agustinos de la Asunción que están a cargo de la parroquia San Andrés Totoltepec, ubicada en la parte sur de la ciudad de México.

 

El padre Benoit estaba acompañado del padre Miguel Díaz Ayllón de origen mexicano y miembro del consejo general. La comunidad está conformada de los padres Joseph Mahamba, Francisco Tzintzun y Sébastien Bangandu.

 

Después de visitar la comunidad de los religiosos, el padre Benoit y Miguel, así como los padres Joseph, Francisco y Sébastien tuvieron un encuentro con el consejo parroquial de San Andrés Totoltepec. Nuestro encuentro fue precedido por la misa vespertina celebrada por el padre Miguel, asistente general.

 

Durante este encuentro, el padre Benoit nos compartió en voz de padre Miguel como su traductor, que los Agustinos de la asunción son una congregación religiosa de derecho pontificio, es decir reconocida por la santa sede en Roma, que fue fundada por el padre Manuel d’Alzon.

 

Son Agustinos porque su fundador quiso retomar la espiritualidad y la regla de vida de San Agustín como base de su vida comunitaria y del trabajo apostólico que desarrollan a favor del advenimiento del Reino de Dios en el mundo; son de la Asunción porque fueron fundados en el colegio de la Asunción en donde el padre d’Alzon, vicario de la diócesis de Nîmes trabajaba como director.

 

Hoy en el mundo son aproximadamente 1000 religiosos y sacerdotes, repartidos en aproximadamente 130 comunidades que trabajan para la extensión del Reino de dios en 31 países de los 5 continentes.

 

La comunidad asuncionista existe para el advenimiento del reino en nosotros y a nuestro alrededor, esta es su principal tarea. Pero no pueden extender el reino si no son capaces de experimentar en sus vidas la posibilidad de encarnarlo.

 

Padre Benoit nos comentó que es necesario que valoremos el espíritu de colaboración entre laicos y religiosos. Se trata de crecer en la conciencia de que somos convocados a un proyecto común, en el que juntos, religiosos, laicos y otros colaboradores construyamos el presente y preparemos el futuro de la Congregación. 

Cada uno con sus roles y responsabilidades diversas, pero todos apasionados por vivir construyendo el gran sueño de nuestro padre Fundador. Nos exhortó también a que sigamos rezando por la intercesión del padre Manuel para que la Iglesia reconozca su santidad.

 

Agradecemos al padre general y al padre Miguel su visita. De veras fue una experiencia vital y hermosa, que nos hace sentir el sano orgullo de pertenecer, como laicos, a esta gran familia.

 

Que el Espíritu de Dios nos ayude a responder a las necesidades de la Iglesia para poder ser hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Virginia García

Catequista y miembro del consejo parroquial

Era forestero y me hospedaste

Por más de cinco décadas la comunidad del pueblo de San Andrés Totoltepec ha acogido a nuestros hermanos peregrinos del estado de Guerrero, específicamente de la diócesis de Chilapa, ellos peregrinan cada año caminando desde sus pueblos hasta la casita del Tepeyac, la Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe.

 

El recorrido que realizan es de algunos cientos de kilómetros que caminan en promedio en una semana, siempre confiados en la misericordia del Señor pues cual mandato evangélico no traen consigo más que lo indispensable para el camino, pero llenos de una Fe que les permite dejar, casa y familia para dar gracias a nuestra Madre del Tepeyac.

 

Cada dos años visitan nuestra comunidad como el último espacio de descanso para llegar al santuario mariano, nuestro pueblo siempre les recibe del modo más digno posible. En esta ocasión poco más de un mes antes de su llegada comenzaron los preparativos, los grupos pastorales se dividieron en diferentes comisiones.

 

Recibir y atender a cerca de 700 peregrinos no es una tarea fácil, pero el que lo podamos hacer en medio de nuestras limitaciones es siempre una muestra del Amor de Dios manifestado en la comunidad de su iglesia.

 

Las pastorales parroquiales y las distintas capillas de nuestra comunidad parroquial fueron las encargadas de preparar la cena para nuestros invitados, la pastoral familiar se encargó de tener suficiente agua caliente para que los peregrinos se pudieran bañar, además de organizar a las distintas familias que generosamente abrieron sus hogares para este mismo fin, Orlando nuestro fiscal y el equipo de liturgia se encargaron de colocar el altar y sonido necesarios para la misa.  

 

Los jóvenes de la parroquia recibieron: agua, fruta, tortas que las familias de pueblo donaron para armar los “lonches” para que nuestros peregrinos tuvieran algo que llevar a su boca el día siguiente. Algunos médicos y enfermeras de nuestro pueblo donaron horas de su servicio para asistir a los hermanos que llegaban enfermos o llagados por lo arduo de su camino. 

 

Podría parecer que es desgastante recibir a nuestros hermanos, por el trabajo que esta acción implica, pero como cristianos lo hacemos porque en ellos vemos el rosto de Cristo y por tanto le ayudamos, servimos y veneramos en la persona de nuestros hermanos, hermanos uso esta palabra  porque esta es una de las enseñanzas de este acontecimiento saber que Dios es nuestro padre y que podemos encontrar hermanos en cualquier lugar que exista la iglesia de Cristo, por eso también la llamamos, la Gran Familia de Dios.

                                                                                                      Angel Benitez

Fiesta patronal San Andrés Totoltepec

San Andrés Totoltepec es un pueblo localizado al sur de la Ciudad de México, que tiene sus orígenes en el siglo XIV d.c. cuando un grupo de tecpanecas se asentaron en un cerro que llamaron Totoltepec (del náhuatl, cerro de aves).

 

Fue en los primeros años de la evangelización del valle del Anáhuac cuando unos frailes dominicos dieron a cada asentamiento existente un santo patrono como intercesor, así para el año 1547 encontramos ya un registro de una capilla dedicada a San Andrés Apóstol en Totoltepec.

 

Fue con la llegada de la evangelización que nuestro pueblo comenzó a celebrar a finales de noviembre al primero de los apóstoles San Andrés, desde entonces el sincretismo de estas cosmovisiones, la católica y la nahua ha generado lo que en el siglo XXI es la fiesta patronal del pueblo de San Andrés Totoltepec. Nuestra feria se desarrolla con muchas y variadas actividades que en este año se desarrollaron entre el 23 de noviembre y el 8 de diciembre.

 

Comenzamos con la celebración de los sacramentos comunitarios: bautismos, confirmaciones, primeras comuniones y matrimonios. El día 24 tuvimos un festival de talentos, en donde varios de los productores y personas que ofrecen servicios en nuestra comunidad pueden tener difusión, al tiempo que se genera un espacio de sana convivencia.

 

Los días posteriores fueron enmarcados por procesiones, tres con la imagen del santo patrono y una con el Santísimo Sacramento, aquí podemos destacar además del signo de iglesia peregrina la manifestación de la comunidad, pues en cada lugar se preparaban para recibirnos y compartían alimentos con nosotros.

 

El 29 de noviembre es el día de mayor participación de la comunidad, la mayor parte del pueblo lleva regalos al templo parroquial, desde hostias y vino de consagrar hasta las grandes portadas que adornan nuestra iglesia en estos días.

 

A partir del 30 de noviembre iniciamos con la verbena popular, pirotecnia, danzas( concheros, arrieros, chinelos, santiagueros), comida y visitantes de distintas partes de México e incluso de otros países. Todo para dar gloria a Dios desde nuestra propia cultura, Fe y tradición.

 

                                                                                                Ángel Benitez

Represenctación  de la pasión de Jesucristo en la parroquia San Andrés Totoltepec

Han pasado más de 15 años ininterrumpidos en que se inició la representación de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo en el Pueblo de San Andrés Totoltepec.

 

El pasado 19 de abril, Viernes Santo, pudimos nuevamente realizarlo y sin duda, nos ha dejado una profunda reflexión. Darnos cuenta de que es una tradición que nos lleva paso a paso a tratar de imaginar lo que Cristo estuvo dispuesto a hacer por nosotros sus hermanos y de manera personal cuestionarnos y preguntarnos como hijos de Dios: ¿Qué hago yo? ¿Cómo estoy viviendo? ¿Qué estoy haciendo por Cristo y por mis semejantes? ¿Estoy a la altura para ser un (a) digno (a) hijo (a) de Dios?

 

No olvidemos que como católicos bautizados, tenemos el deber de conocer nuestras tradiciones para no caer en el error de mezclarlas con actitudes equivocadas y paganas que lejos de acercarnos a lo que en realidad debemos hacer y aprender nos pueden confundir, alejarnos del camino y peor aún, perder el amor y el respeto por quien estuvo dispuesto hasta a dar su vida por nosotros.

 

Durante el trayecto observamos que los fieles caminan junto a nuestro párroco en silencio, se percibe el sentimiento de amor y gratitud hacia nuestro Señor Jesucristo. En la procesión había gente mayor, adultos, jóvenes y niños. Fue hermoso ver a las familias caminando tras la cruz del Señor.

 

Vivimos tiempos de mucha incertidumbre, pero sabemos que si conservamos la relación con nuestro Dios todopoderoso, estaremos en el camino adecuado y seguro para vivir en plenitud. Conservar la representación de la Pasión del Señor, como la tradición más importante, siempre nos hará recordar que Cristo nos ama profundamente; tanto que no dudó en entregarse en vida, cuerpo y sangre.

 

¡Cristo vive y te quiere vivo!

Angélica Pantoja

Fiesta patronal en la Palma

La parroquia de San Andrés Totoltepec atendida por los Agustinos de la Asunción se ubica al sur de la ciudad de México. La capilla de Palma, en construcción desde hace más de quince años, es una de las once capillas que conforman la dicha parroquia.

 

Esta capilla se encuentra en un radio de dos kilómetros de la parroquia y tiene una capacidad de más de doscientas personas. 

 

El pasado 09 de diciembre, la comunidad cristiana de esta capilla celebraba su fiesta patronal en honor a la Virgen María de Guadalupe. En esta ocasión, el Obispo aprovecho bendecir la capilla. La señora Maru Copado Guerrero nos comenta el evento. Escuchémosle:

 

El domingo 9 de diciembre festejamos a nuestra santa patrona, la Santísima Virgen María de Guadalupe. Más de 200 fieles se dieron cita en punto de las 10:00 horas, entre ellos; los diferentes grupos de movimientos que integran la capilla asi como los vecinos cercanos al barrio. En esta fiesta en la comunidad, tuvimos el gran honor de contar con la presencia de Monseñor Andrés Vargas Peña, Obispo Auxiliar del Archidiócesis de México, radicando en la octava vicaria (Xochimilco). 

 

Aprovechamos su presencia para llevar acabo la bendición de la capilla al iniciar la celebración Eucarística, en la cual algunos niños recibieron la primera comunión. Estuvo presente en esta eucaristía, el reverendo padre Joseph Mumbere Mahamba, párroco del lugar.

 

En la homilía el señor Obispo nos exhortó a ser comunidad, vivir una verdadera comunión con Cristo, y ser verdaderos hermanos. Recordó que también tenemos una madre: la Santísima Virgen María de Guadalupe que cuida de cada uno de nosotros y que ella es la madre del verdadero Dios.

 

Al término de la celebración eucarística en el atrio de la capilla se llevó a cabo un convivio organizado por la misma. Con la sencillez y humildad que caracterizan al señor Obispo y nuestro párroco, compartimos los alimentos en la comunidad como signo de amor y ejemplo de unidad. Con eso, la Iglesia se manifestó como familia de las familias. 

 

Maru Copado

Laica Asuncionista

Experiencia apostólica del padre Joseph Mumbere Mahamba, a.a.

Padre Joseph lleva ya dos años como párroco de San Andrés Totoltepec, una parroquia Asuncionista situada en la parte sur de la ciudad de México. A través de estas líneas nos comparte su experiencia llena de fe y de confianza en Dios:

Soy Mumbere Mahamba Joseph a.a, 40 años de edad; 10 años viviendo en Mexico. Actualmente radicado en San Andrès Totoltepec en la comunidad Larocque. El territorio de la Parroquia de san Andrés Totletecpec está conformado por más de sesenta mil habitantes.  Cada domingo acuden a las celebraciones eucarísticas aproximadamente 700 personas sólo en la sede parroquial. Son 16 celebraciones dominicales dentro del territorio parroquial. Mi experiencia pastoral se divide en varios momentos: predicar, escuchar, orar y acompañar.

Con la predicación es recordar el mandato de Jesucristo: proclamar la buena noticia. Que el mensaje del Reino se haga presente. Asimismo, dar esperanza al pueblo de Dios en medio del mundo. También mi tarea de predicar implica una invitación a mi propia conversión.

La escucha. Hoy en día la escucha es muy importante en el ministerio. Con la escucha me renuevo y renuevo mi compromiso ministerial descubriendo la dulce voz de Dios y su amor misericordioso en el encuentro con el otro.

 

Pero este ejercicio de escuchar me requiere presente la mayor parte en la parroquia para servir. Escuchar me ayuda a revivir el mensaje del Evangelio y la alegría de transmitirlo.

La oración. Para predicar y poder escuchar siento esta gran necesidad de la oración, que me fortalece en este ministerio y me ayuda a ser un instrumento de la gracia divina. Orar se vuelve un momento para revitalizar mi vocación.

El acompañamiento. En el acompañar experimento un crecimiento cotidiano con la comunidad. En la predicación, la escucha y la oración acompaño a la parroquia desde mis capacidades y limitaciones para que juntos crezcamos en la fe y la caridad.

 

Más bien, esta tarea de acompañar se manifiesta en impartir los sacramentos y visitar a personas o familias; y también en proponer algún taller o alguna actividad cultural de crecimiento integral en la comunidad.

Agradezco a Dios y a la comunidad por esta experiencia de crecimiento en la fe, el amor, y la esperanza durante estos 2 años de servicio pastoral.

                                                 Padre Joseph Mumbere Mahamba, a.a.